
19 May El Club Militar con rumbo fijo hacia puerto seguro
Por VA (RA) Daniel Iriarte Alvira
BOGOTÁ. En marzo de 2017 el Gobierno Nacional me encomendó la tarea de asumir la Dirección del Club Militar, en un momento en que su situación financiera, administrativa y de servicios no era la mejor. Tres años después el Club es una entidad sólida y viable, además de cercana a sus socios, aunque son muchos los retos que quedan por superar.
Con pérdidas acumuladas por más de 2.200 millones de pesos, cuentas por pagar superiores a los 20.000 millones, y deudas por concepto de pasivos pensionales que superaban los 9.000 millones al cierre de la vigencia del 2016, además de un desgreño administrativo que impidió que se nos entregaran balances confiables y actualizados, el Club, para entonces, era prácticamente inviable, como lo señaló luego la Contraloría General de la República.
Sin embargo, con un equipo de trabajo profesional y comprometido en devolverle a los socios una entidad moderna y fortalecida, nos dimos a la tarea de comenzar un proceso de reingeniería que partió de reconstruir la documentación necesaria para conocer su verdadera situación económica y financiera.
Para ello pusimos en funcionamiento modernas plataformas de información y de comunicaciones tendientes a obtener información real para adelantar un proceso administrativo, financiero y de servicio tendiente a corregir distorsiones, eliminar posibles elementos de corrupción, depurar la base de socios y caminar, finalmente, por el sendero de la transparencia y las mejores prácticas gerenciales y administrativas.
Ha sido un proceso lento, pero seguro. Sabemos que incluso aún se generan incomodidades entre algunos socios debido a que, a manera de ejemplo, continuamos encontrando documentos que prueban deudas de años anteriores a nuestra administración, las cuales estamos en la obligación de cobrar, so pena de incurrir en delitos penales y disciplinarios.
En ese camino, desarrollar mecanismos para cumplir con las normativas del Gobierno Nacional y de las autoridades de control, especialmente en la lucha contra la corrupción, fue una tarea prioritaria de las directivas con el objeto de alcanzar nuevamente la credibilidad y la confianza de nuestros socios en su entidad, las cuales, infortunadamente, se habían perdido.
Como resultado, a finales de 2019 la Contraloría General de la República, tras un ejercicio de control fiscal a la gestión realizada por la entidad en el 2018, conceptuó que para ese año, “el Club Militar reorganizó procesos que le han permitido mejorar su situación económica y el cumplimiento de sus compromisos y obligaciones contractuales”.
Eso agregó, en contraste con la situación de las vigencias 2015, 2016 y primer trimestre del 2017 (administración anterior) cuando las “deficiencias en gestión presupuestal y contractual (…) ocasionaron condiciones de iliquidez, que dieron lugar a mora en pagos de pasivos contractuales”.
Previamente, para satisfacción de los señores socios, la Procuraduría General de la Nación, en un informe público calificó al Club Militar con 82 puntos (sobre 100) en el índice de cumplimiento de la ley de Transparencia, ubicando a la entidad en los primeros lugares entre las empresas del Grupo Social y Empresarial del Sector Defensa (GSED).
De acuerdo con el ente de control, la calificación es una garantía de que la labor que desarrollan las directivas del Club está abierta al escrutinio público y responde a las exigencias de la ley 1712 de 2014 que trata sobre el derecho de acceso a la información pública, como un mecanismo de transparencia y de lucha contra la corrupción.
Como Director del Club, me satisface y enorgullece el reconocimiento de los entes de control, en un tema de mucha delicadeza y de especial atención por parte de los socios. Nos propusimos entregarles una entidad saneada, robusta y viable, y así ha sido.
Con un Plan de Acción serio, adecuado a las necesidades de los socios y con proyección a varios años; un Plan Anticorrupción que cumple con los lineamientos ordenados por el Gobierno y la ejecución de una política financiera y administrativa clara y transparente, los resultados financieros del Club arrojan en los tres últimos años un saldo a favor por más de 23.000 millones de pesos, prueba de que la entidad superó la crisis vivida y marcha segura hacia su recuperación.
Acercar el Club al socio fue otro de nuestros objetivos. Estamos seguros de que lo hemos ido logrando. El éxito y la masiva participación en las actividades sociales y recreativas programadas en 2019, así lo demuestran.
Y para ello, en los últimos meses hicimos énfasis en los medios de comunicación del Club, entre ellos la página web, las redes sociales y los correos personales de los socios, de manera que pudiéramos cumplir con el objetivo de que todos y cada uno de ellos estuviese enterado permanentemente de las actividades desarrolladas, las decisiones adoptadas y los eventos programados. Hicimos del Club una entidad abierta y en permanente contacto con los socios.
En materia de inversiones, una vez el Club logró el equilibrio financiero nos pusimos en la tarea de adelantar trabajos de mantenimiento en las tres sedes, labores que se requerían con urgencia. Lo anterior implicó no solo atender necesidades en infraestructura física, sino también la reparación o renovación de equipos de cocina, lavandería, o deportes.
No menos entusiasta fue la tarea asumida en el área de Deportes, y desarrollada gracias al apoyo de los padres de familia, quienes junto con los profesores de las Escuelas Deportivas, hicieron énfasis en actividades dirigidas a formar jóvenes competitivos y comprometidos, pero ante todo, seres humanos integrales. Varios de nuestros deportistas ocupan ya puestos de honor en escalafones locales, regionales e incluso nacionales.
Infortunadamente el comienzo de este 2020 no ha sido el ideal por cuenta del Covid-19, que obligó al cierre de las instalaciones del Club Militar, así como de otras entidades del sector.
Sin embargo, el Club sigue activo y dinámico. En lo administrativo, por medio del teletrabajo seguimos atendiendo las necesidades de los socios y las tareas propias.
Además, a través de los canales virtuales hemos dispuesto una parrilla de programación diaria que contempla clases, en directo o pregrabadas, a cargo de los profesores de las Escuelas Deportivas; así como de gimnasia, ciclismo indoor, actividad física adulto mayor, polimotor y, gastronomía.
También, por medio de las redes sociales y de la página web, hemos celebrado en vivo y en directo con una programación especial, los Días del Niño y de la Madre, y estamos trabajando en llevar a nuestros socios otras actividades para acompañarlos durante el tiempo que dure esta cuarentena.
En fin, nuestro Club sigue activo y marcha fortalecido hacia su consolidación, una meta en la que su apoyo será fundamental, especialmente en este período de crisis.
Tras este balance, y una vez el Gobierno Nacional aceptó la renuncia presentada hace algunos meses al cargo de Director del Club Militar, quiero agradecer a Dios y a ustedes, señores socios, por haberme dado la oportunidad de regir los destinos de la entidad más importante que tiene el Grupo Social y Empresarial del Sector Defensa (GSED).
Por último, agradecer también a los funcionarios del Club que me acompañaron durante mi administración y se comprometieron con este proyecto que entrego hoy, con satisfacción, al señor Vicealmirante (RA), Héctor Alfonso Medina Torres, a quien le deseo los mejores éxitos al frente de la gestión que inicia por designación del Gobierno Nacional.
¡Bienvenido señor Vicealmirante Medina Torres!, estoy seguro de que en sus manos el Club Militar seguirá con rumbo fijo hacia puerto seguro.
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